Cómo reducir el gasto de combustible de tu flota con datos

El combustible suele ser uno de los mayores gastos de una flota, y también de los más difíciles de controlar a ciegas. La buena noticia: casi siempre se pierde por pocas causas, y se pueden medir.

Dónde se va el combustible

  • Ralentí prolongado: el motor encendido mientras el vehículo no avanza.
  • Velocidad excesiva y aceleraciones bruscas: consumen más y desgastan más.
  • Rutas poco eficientes: kilómetros de más por no planificar o por desvíos.
  • Usos no autorizados: viajes fuera de horario o fuera de la zona de trabajo.
  • Pérdidas del tanque: salidas de combustible que no corresponden a ningún recorrido.

Qué medir

Con un equipo de rastreo y, si es posible, un sensor de nivel de combustible, puedes ver por unidad: kilómetros recorridos, tiempo en ralentí, velocidad promedio y máxima, y las cargas y descargas del tanque.

Cómo convertirlo en ahorro

  1. Mide durante dos a cuatro semanas sin cambiar nada, para conocer tu punto de partida.
  2. Define metas realistas por unidad o por ruta, no una meta general para toda la flota.
  3. Configura alertas de ralentí y de exceso de velocidad.
  4. Habla con los conductores usando datos: es más fácil acordar mejoras con una gráfica que con una sospecha.
  5. Compara de nuevo y ajusta.

El sensor de combustible depende del vehículo y del equipo instalado. Si no lo tienes, ya el ralentí, la velocidad y los kilómetros te dan mucha información.

¿Quieres aplicarlo en tu operación? Cuéntanos qué necesitas y te respondemos en un día hábil.

Hablemos de tu operación →